lunes, 30 de noviembre de 2015

Tratamiento para las rabietas


Quise que este sea mi próximo Post, porque mi bebe de 10 meses ya está experimentando  rabietas, y sé que cuando esto pasa, los padres podemos pasar por serios aprietos, también que estas situaciones son el pan diario de muchos.

Este tema es demasiado extenso pero mi intención fue indagar, y resumir en este Post las ideas y soluciones que a mi parecer son las más convenientes.

Lo primero que hay que entender es que no se trata de un mal comportamiento de los niños; por lo tanto no debe haber castigo. Sucede que los niños no han desarrollado totalmente su cerebro, lo que les impide manejar las situaciones de estrés y ansiedad. Cuando están  en estas situaciones, su cerebro se inunda de sustancias y hormonas estresantes como cortisol y adrenalina, bloqueando el acceso a lo que los expertos llaman “cerebro racional”. Lo que les pasa es tan intenso que lo comparan con un corto circuito, cuando inicia ni ellos pueden detenerlo.

Que no se debe hacer:

¡No le pegues! Él no tiene la culpa de no tener el control de su cerebro, no existe ningún motivo por el cual debas infringir dolor a estos seres indefensos, y menos por algo que ellos no controlan.  

No conteste con gritos, de esta manera solo lograras que el berrinche se prolongue; y no estás dando el mejor ejemplo de autocontrol.

No intentes dialogar en ese estado, recuerda que se encuentra fuera de control y no puede ser racional hasta que salga de ese estado.

No sientas temor por los berrinches en lugares públicos, ni lo trates de forma extra cuidadosa cuando estés frente a desconocidos o amigos. Si tu hijo se entera de que sus rabietas tienen un efecto en ti, es probable que aprenda a usarlas para manipularte y se convierta en un caso de rabietas mal manejadas.

Nunca cambies de opinión  después de sus berrinches. Es importante que le hagas saber a tu hijo que sus rabietas no cambian nada:

Si  le dices que no puede salir a jugar, y arma un berrinche cuando se calme, todo sigue igual y  no lo dejas salir a jugar.

Si tenían planes de salir por un helado, y algo lo altera y hace un berrinche, cuando vuelva en si todo debe seguir como antes y salen a comer su helado, nada debe cambiar.

Que debemos hacer:

Debes tratar siempre de evitar el desequilibrio emocional en tu hijo, para que no aparezca la rabieta; no estoy diciendo que lo trates de forma extra cuidadosa, solo que aprendas a identificar ese punto cuando el niño está a solo unos pasos de estallar.

Imagina que vas a la tienda con tu hijo, ve los dulces y te pide un bombom, a la primera te haces la sorda, en la segunda igual pero a la tercera, ya no puedes ignorarlo mas lo volteas a ver y  puedes notar  en su carita que se va salir de control. Es como estar en una película tienes la bomba, el reloj marca 5 segundos, y debes elegir entre el cable verde o el rojo. La respuesta que le des a tu hijo puede hacer la diferencia entre cortar el cable verde o el rojo.

Siempre corta el cable verde. Vuélvete experto en cambiar su pensamiento. Esto es más fácil de lo que crees, puedes entregarle un juguete, lo invitas a jugar o le ofreces algo que sabes que le gusta hacer. También puedes negociar si tu niño tiene la edad para entenderlo. Solo piensa antes de decir que “NO”, disfraza ese no.

Si es demasiado tarde y ya cortaste el cable rojo. Solo te toca esperar y cuidar que cuando entre en shock, no se lastime o lastime a otros.

Una mujer muy sabia siempre me decía que no hay mal que por bien no venga, trataba de enseñarme a encontrar lo positivo en situaciones adversas; y es justo lo que quiero que hagan, cuando tu hijo estalle, es el mejor momento para educar mediante el ejemplo, demostrándole la forma de resolver situaciones de enojo y frustración guardando tu compostura.

Devuelta el niño a la calma, puedes dialogar con el explicándole, que su comportamiento no es adecuado y que no está permitido gritar en la casa. Pregúntale porque está enojado, pídele que te explique usando sus palabras. Así le enseñas a tu hijo a convertir esas emociones en palabras, y a pensar en lo que se requiere para resolver el problema. Sin embargo no lo presione para que hable inmediatamente, puede que necesite tiempo para reflexionar antes de estar listo para hablar.
No es fácil ser un pequeño, y pasar sin control de esos estados de ansiedad a explosiones de rabia. Tampoco lo es ser los padres y tratar de sostener el equilibrio emocional de estas bombitas de tiempo. Pero recuerda que es temporal y poco a poco ira pasando, y mas si tu lo guías adecuadamente en este proceso. 
Encontré un excelente  vídeo donde resume un poco lo expuesto en este Post:


Mi experiencia en este tema apenas empieza y no creo que aun experimente una rabieta realmente intensa, solo espero que si ustedes están en esta etapa difícil, puedan aplicar estos consejos y el resultado sea el esperado. También seria interesante que compartan sus experiencias con estas u otras técnicas y así podamos aprender entre todos.
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