domingo, 29 de noviembre de 2015

¡Queremos ser buenos padres!


Criar a un hijo es una gran aventura. A veces, por la noche, cuando todos están en la cama, me siento cansado y  puedo decir ¡Hice un gran trabajo hoy! Ese es un gran momento! Pero también tengo situaciones en las que queda la sensación de que podre hacerlo mejor. Creo que si yo hubiera hecho esto, o aquello; es cuando siento que me gustaría ser un mejor padre.

Ahora siento que lo importante es tener la intensión de ser mejores padres, tener la mente abierta y tratar de aprender de las situaciones que se nos presentan a diario con los niños, basándonos en el auto análisis. Quiero compartirles algunas pautas que he descubierto y que me han ayudado mucho con mi hijo.

  • No amenaces explica las consecuencias
Aunque mi hijo está muy pequeño, trato de aplicar este termino con él, y me ha sorprendido con los resultados. Cuando le explico las consecuencias lo hago bajando a  su altura, mirándolo a los ojos y utilizando su nombre para iniciar la oración; también utilizo un tono de voz un poco más serio y afirmante con el fin de que note que es importante lo que le estoy diciendo. No deben sobrepasarse con su tono de voz, la intensión no es gritarlo, debes percibirte tranquilo y sereno, tampoco frunzas tu entrecejo cuando lo mires, estas son malas señales con las que el niño puede sentirse agredido o intimidado.

Cuando termines de explicarle al niño debes, ofrecerle una opción, o actividad con la cual reemplazar  la que estaba tratando de hacer, porque cuando le indicas que no lo debe hacer,   se crea un conflicto en su cerebro, donde se debate entre sus deseos de explorar y la orden que le diste de no hacerlo. Con la opción que le das lo distraes de esta situación.

Ejemplo: “¡Illán deja eso! No debes jugar con cables, son peligrosos para ti. Mira juega con tu avioncito”.

Tal vez tu hijo sea muy pequeño y pienses que no entiende nada de lo que le dices, y que no vale la pena explicarle, pero yo te digo que nunca debemos subestimar el intelecto de los niños por pequeños que sean.

  • Leer todas las noches a su hijo 
Disfruto mucho este momento ya que es cuando logras tener toda su atención, y es emocionante ver su rostro con cada situación que describes. Cuando leo a mi pequeño no creo que entienda todo lo que le digo pero estoy seguro que se divierte mucho ya que trato de aplicarle la emoción a cada situación que hay en sus cuentos. Recuerda que con los cuentos ayudaras a potenciar la imaginación de tus hijos y al mismo tiempo crearas o consolidaras los lazos afectivos entre ustedes.

  • Todos los días demuéstrale a su hijo lo orgulloso que esta de el
Explicar a un hijo lo orgulloso que estamos por sus acciones, ayuda a afianzar la buena conducta. Recuerda que no hay tareas pequeñas, comer bien, recoger sus juguetes, cepillar sus dientes, hacer sus tareas, son las cosas que puedes reconocerle, de esta forma le causas alegría y sonrisas en su rostro.

  • Comparte con ellos el máximo de tiempo
Cuanto más pequeño sea tu hijo, más fácil resulta establecer una relación de amistad y de confianza con tu pequeño, el secreto está en pasar tiempo de calidad. Si somos personas muy ocupadas, debemos aprender a separar un espacio diario con nuestros hijos; hablar con ellos, contestar sus preguntas, contarles cuentos, compartir sus juegos,  enseñarles cosas nuevas. Este tiempo será gratificante para ellos como para nosotros además crearas la sensación de que siempre pueden contar contigo.

  • No pierdas nunca tus estribos
Difícil, pero no imposible, este debe ser nuestro objetivo primario. Si en algún momento pierdes la paciencia, evita a toda costa tratar o corregir a tus hijos, son eso los momentos en los que les causamos mucho daño. Decirles “que tonto eres”; “por qué no eres como tu hermano”; “no te aguanto”,  afectan de una forma terrible a su autoestima.
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